BENITO JUÁREZ, 25 de julio.- Lo que hace apenas dos semanas parecía una apuesta valiente, hoy se ha convertido en una de las historias más inspiradoras de la Copa Internacional de Baloncesto Cancún 2026. Makos de Chetumal, un equipo conformado en tiempo récord por niños provenientes de distintos clubes de la capital del estado, consiguió su pase a las semifinales tras vencer en un emocionante encuentro 19-18 a Búfalos de Playa del Carmen.
Fue un partido de alta intensidad. Cada balón se disputó con el corazón, cada defensa se peleó hasta el último segundo y el marcador se definió por apenas un punto. En los momentos decisivos, Makos mostró carácter, disciplina y una enorme fortaleza mental para quedarse con una victoria que hoy lo coloca entre los cuatro mejores equipos del torneo.
Detrás de este logro hay una historia que merece ser contada.
Hace apenas dos semanas, el entrenador Guillermo Capeline decidió asumir un reto que pocos se habrían atrevido a aceptar: formar un equipo desde cero para competir en uno de los torneos infantiles más importantes del sureste del país. Convocó a niños de distintos clubes de Chetumal con una sola idea en mente: demostrar que el talento de la ciudad podía unirse bajo un mismo uniforme y competir al más alto nivel.
No fue una tarea sencilla. En muy pocos días hubo que construir confianza entre jugadores que antes defendían diferentes colores, crear una identidad de juego y preparar un equipo prácticamente desde cero. Sin embargo, el liderazgo del coach, la disposición de los jugadores y el respaldo incondicional de los padres de familia hicieron posible que ese proyecto creciera a una velocidad extraordinaria.
Los resultados reflejan esa evolución. Makos debutó con una derrota de 24-44 frente a Lobos Cancún, pero lejos de desanimarse convirtió ese partido en aprendizaje. Después llegó una contundente victoria de 49-17 sobre Rockets, un nuevo triunfo por 30-8 frente a Bears de Cancún y, finalmente, la dramática victoria 19-18 sobre Búfalos de Playa del Carmen que les otorgó el pase a las semifinales.
Más allá de los marcadores, el representativo de Chetumal ha llamado la atención por su entrega, disciplina, compañerismo y capacidad para competir de tú a tú frente a equipos con años de trabajo conjunto.
El plantel de Makos de Chetumal está integrado por Andrés Cámara Contreras, Jacobo Vásquez, Alejandro Buenfil Gómez, Mateo Sánchez Ramos, Francisco Santiago Barradas Sánchez, Leo Enrique Tut Cortez, José Alexander García Solís, Mateo Padilla, Mateo Rincón y Santiago Said Cruz Memije, quienes han demostrado que el trabajo en equipo puede superar cualquier obstáculo.
Ahora, Makos espera conocer a su rival para disputar las semifinales este domingo a las 8:00 de la mañana en el Domo Jacinto Canek, con la ilusión intacta de seguir haciendo historia en la Copa Internacional de Baloncesto Cancún 2026.
Pase lo que pase a partir de este momento, Makos ya consiguió una victoria que trasciende el marcador. Este equipo recordó que el talento existe en Chetumal y que, cuando se dejan de lado las diferencias para trabajar por un mismo objetivo, pueden construirse proyectos capaces de competir con cualquiera.
El mayor mérito de esta historia pertenece a sus jugadores, quienes aceptaron el desafío de representar a su ciudad con entrega y orgullo, pero también al coach Guillermo Capeline, quien tuvo la visión y el valor de creer en un equipo que no existía hace dos semanas. Hoy, esa apuesta ya dio frutos: Makos está entre los cuatro mejores equipos del torneo y ha demostrado que los grandes proyectos no siempre nacen con años de historia; a veces nacen del coraje de alguien que decide dar el primer paso y de un grupo de niños que se atreve a soñar en grande.