La de la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, de trabajar intensamente para lograr la transformación profunda de Chetumal y devolverle su brillo como la capital de Quintana Roo, es la que puso de manifiesto la titular de la Secretaría de

Obras Públicas (Seop), Irazú Sarabia May, al confirmar el inicio de la pavimentación y rehabilitación de calles por diversos puntos de la ciudad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la antes citada detalló que los primeros trabajos iniciaron en la calle Felipe Carrillo Puerto, luego de que, recientemente, durante una gira de trabajo, la titular del Poder Ejecutivo anunció su repavimentación al constatar que estaba en pésimas condiciones, resaltando que, con estas acciones, se beneficia a 13 mil 163 habitantes de las colonias Adolfo López Mateos y 5 de Abril en el marco del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
En este sentido, la funcionaria dijo que los trabajos sobre la calle Felipe Carrillo Puerto abarcarán el cruzamiento con la Ramón Corona e Ignacio Manuel Altamirano, el tramo entre la Ignacio Manuel Altamirano y la Jesús Urueta, y también el comprendido entre la Jesús Urueta y la Ignacio Comonfort, con una inversión global de 3 millones 73 mil 874.82 pesos, destacando que en total se realizará la pavimentación de 5 mil 709 metros cuadrados de concreto asfáltico de 4 centímetros de espesor, la construcción de 370.91 metros cuadrados de banquetas y la perforación de 5 pozos.
Al respecto, la titular de la Seop, al tiempo que precisó que estas obras están debidamente señalizadas, pidió a los guiadores tomar sus previsiones ante el cierre de las vialidades en cuestión durante el tiempo que dure su rehabilitación.
Con base en lo anterior, y dada la importancia que representan estas acciones largamente esperadas por las y los chetumaleños de los rumbos ya mencionados, no queda más que resaltar lo afirmado por Sarabia May en cuanto a la firme instrucción de la Gobernadora a todo su Gabinete de continuar trabajando en territorio y no en el escritorio, a fin de escuchar y atender puntualmente las necesidades de la gente.
¿No lo cree así, amable lector?