La del Gobernador Carlos Joaquín González de preservar la identidad y el acervo histórico de Quintana Roo, es la que se puso de manifiesto ayer con la firma del contrato de comodato con el que se le otorga a la Asociación Civil Geografía y
Estadística AQR, el espacio para el recinto oficial de la Biblioteca Nacional de la Crónica en Cancún.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo, al tiempo que señaló que esto representa el mejor legado que un Gobierno puede dejarle a los jóvenes y a los ciudadanos en general, ya que abrir una biblioteca es abrir conocimiento, cultura, educación e identidad, sostuvo que con dicha firma se crea un ámbito para que los interesados puedan acceder a fuentes y datos valiosos de la historia de Quintana Roo y de otros países de habla hispana, además de que permitirá enriquecer la formación y fomentar la lectura entre los jóvenes de la entidad.
En este sentido, no se puede perder de vista que, durante el año 2017, el Consejo Quintanarroense de Ciencia y Tecnología (Coqcyt), a cargo de Víctor Alcérreca Sánchez, otorgó a la Asociación Civil denominada Geografía y Estadística AQR, un espacio temporal en comodato como área especial con una superficie de 493 metros cuadrados de terreno y, con el apoyo del Gobierno del Estado, se construyó la Biblioteca Nacional de la Crónica, situada a un costado del planetario Ka’ Yok’ en Cancún, con el objetivo de rescatar y preservar la producción literaria y periodística, tanto de los cronistas y escritores en activo, como de aquellos que ejercieron el oficio en épocas pasadas.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que el proyecto consta del Archivo Histórico de Cancún, la Hemeroteca Digital, la Biblioteca Digital y las oficinas administrativas de Geografía y Estadística, además de que dispone de un contrato de comodato por 15 años, siendo que este inmueble servirá no sólo para el disfrute de los amantes del conocimiento, de la investigación documental y de la literatura, sino en general para todos los que aprecian y respetan los libros y la información.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar la importancia de que hoy se dé un buen uso a este espacio que resguardará la invaluable riqueza histórica y cultural de los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?