Así fue, sin lugar a dudas, el arribo del primer vagón del Tren Maya a Cancún,

el cual atestiguaron el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, quienes confirmaron el inicio de las pruebas dinámicas que se realizarán con miras a la inauguración de esta emblemática obra en diciembre próximo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el Jefe de la Nación, luego de calificar este arribo como un hecho histórico y estelar para el pueblo de México, reconoció el esfuerzo de los obreros, ingenieros y funcionarios que estuvieron atentos al recorrido de mil 943 kilómetros que hizo este primer vagón desde Ciudad Sahagún hasta Cancún, ya que durante 24 horas viajaron para cumplir con el tiempo estimado de llegada.
En este sentido, la titular del Ejecutivo estatal, quien junto con el primer mandatario, recorrió el interior del vagón hecho por manos mexicanas, no sólo destacó la emoción que se vive en el corazón de las y los quintanarroenses ante la magna obra que traerá prosperidad al Sur de México, sino que puntualizó que esta representa para la entidad el impulso para avanzar más rápido en el marco del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
Al respecto, Lezama Espinosa sostuvo que el Tren Maya es la obra más importante que lleva a cabo el Gobierno de México y será un parteaguas para el desarrollo social con prosperidad compartida en el Sureste de México y en especial en Quintana Roo, ante el importante papel que jugará como detonante del crecimiento económico y turístico.
Con base en lo anterior, y dado que este domingo llegarán tres vagones más para armar el primer tren y hacer las citadas pruebas dinámicas para tenerlo listo en el tiempo previsto, no queda más que resaltar lo afirmado por el Presidente y la Gobernadora en cuanto a que esta obra, como bien lo pudieron constatar, continúa marchando a buen paso gracias al esfuerzo conjunto de la Federación y el Estado, en aras de brindar a todos los habitantes del Sureste mexicano y de nuestra entidad, las condiciones necesarias para tener un futuro de progreso y enteramente promisorio.
¿No lo cree así, amable lector?