El que de manera coordinada está realizando su administración con el Gobierno de México para garantizar la seguridad de las mujeres y las niñas quintanarroenses en todos los ámbitos, es el que ayer resaltó el Gobernador Carlos Joaquín

González.
 Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al participar junto con todos los integrantes de su Gabinete en el curso de capacitación sobre la Violencia Estructural Contra las Mujeres y la Estrategia para Erradicarla, el cual impartió Alicia Leal Puerta, titular del Area de Protección Integral para las Mujeres de la Unidad de Apoyo al Sistema Nacional de Justicia de la Secretaría de Gobernación (Segob), el jefe del Ejecutivo refrendó su voluntad de continuar emprendiendo acciones concretas que abonen a consolidar la paridad de género y, más importante aún, a garantizar una vida digna para las féminas.
En este sentido, y junto con los titulares del Tribunal Superior de Justicia, José Antonio León Ruiz; de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) de la XVI Legislatura del Congreso del Estado, Gustavo Miranda García; así como el fiscal general de la entidad, Oscar Montes de Oca Rosales, y los presidentes municipales de Benito Juárez, Mara Lezama Espinosa, y de Tulum, Víctor Mas Tah, el mandatario participó en una mesa de dialogo la cual tuvo como objetivo generar acuerdos para la implementación de una estrategia conjunta a nivel estatal y municipal que permita identificar, perseguir y sancionar cualquier conducta que atente contra la integridad de las mujeres.
Al respecto, Joaquín González resaltó la importancia de sumar esfuerzos para que las acciones que se van a emprender a corto y mediano plazo en los 11 municipios del Estado rindan buenos frutos y así se logre atender con eficiencia ese mal social que hoy están padeciendo muchas quintanarroenses.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que su administración no cesará en el empeño de mantener a las mujeres como una de sus más altas prioridades, a fin de que puedan disponer, en los hechos, de una vida libre de violencia.
¿No lo cree así, amable lector?