Y en toda la extensión de la palabra, es la labor que están realizando

las y los combatientes del Equipo Estatal de Manejo de Incidentes de Quintana Roo, encabezado por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, a fin de controlar el incendio “San José”, ubicado en el municipio de Lázaro Cárdenas, mediante el uso de las herramientas y técnicas adecuadas, así como el apoyo de un helicóptero tipo MI-17, matrícula 1716 de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para el traslado de personal y descargas de agua.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, los antes citados diariamente construyen brechas cortafuegos para contener la propagación de las llamas, y es así como, pese a las condiciones extremas en las que están laborando, llámese calor extremo, el humo tóxico, las llamas y las condiciones inestables del terreno, el pasado día 6 de los corrientes lograron controlar el siniestro en un 75% y liquidar el 55% del mismo, en una superficie de aproximadamente dos mil 550 hectáreas.
En este sentido, no se puede perder de vista que la mayoría de los incendios forestales son causados por la acción humana, como el uso imprudente del fuego en quemas agropecuarias, de basura y producto de la cacería furtiva, de ahí la importancia de estar atentos a las advertencias y recomendaciones de las autoridades locales sobre el riesgo que representan, así como seguir las medidas de seguridad establecidas en la NOM-015-SEMARNAT/SAGARPA-2007, misma que incluye las especificaciones técnicas de métodos de uso del fuego.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que en el incendio “San José” se ha contado con el seguimiento oportuno de la Coordinación Nacional de Protección Civil, cuyos especialistas verifican que los trabajos que se realizan sean efectivos, lo cual, sin lugar a dudas, es esencial para garantizar la integridad física de las y los combatientes forestales, así como de la población en general.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar el atento llamado de las autoridades para hacer un uso responsable del fuego y, con ello, salvaguardar la incalculable riqueza natural que, desde siempre, ha distinguido a Quintana Roo a nivel nacional e internacional.
¿No lo cree así, amable lector?