Así fue la labor que, gracias al compromiso de la Gobernadora
del Estado, Mara Lezama Espinosa, con las y los chetumaleños, realizó la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) para, en menos de 48 horas, interconectar el acueducto principal que abastece a la capital quintanarroense, a fin de ofrecer un mejor servicio a sus miles de usuarios.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la paraestatal sustituyó el acueducto de 14 pulgadas de diámetro de asbesto cemento por tubería de polietileno de alta densidad (PEAD) de 24 pulgadas del sistema de abastecimiento de Chetumal, en una primera etapa, a fin de resolver un añejo problema de esta ciudad y mejorar sustancialmente el suministro del vital líquido a las familias, siendo que, para ello, hubo necesidad de interrumpir el servicio desde el pasado martes 14 de febrero en los sectores Aeropuerto, Bachilleres, Insurgentes y Solidaridad.
En este sentido, no se puede perder de vista que gracias a la participación de los habitantes de la capital del Estado, quienes atendieron al llamado que se hizo en los medios de comunicación y las redes sociales oficiales para el uso racional del agua durante las horas en las que el suministro se vio interrumpido, no se presentaron mayores complicaciones, y es así como de acuerdo con el último reporte de la CAPA, este viernes se volvió a la normalidad con el flujo suficiente de agua potable a nivel de toma en los diferentes sectores de la ciudad.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que, además, la paraestatal mantiene activo el apoyo de distribución con pipas a usuarios que refieren que el agua aún no sube a sus tinacos, en colonias como la Solidaridad, Jardines, Miraflores, Polígono II, Josefa Ortiz de Domínguez, Payo Obispo y Miraflores, previo reporte al número telefónico 073.
Con base en lo anterior, y ante los hechos que están a la vista, justo es reconocer la firme voluntad de la Gobernadora de proporcionar a las y los chetumaleños servicios de calidad que les permitan ya no sólo superar las carencias que por muchos años padecieron, sino más importante aún, disponer de un mejor nivel de vida.
¿No lo cree así, amable lector?