Es la que brindó ayer la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, a los infantes de la Armada de México que, como resultado de las gestiones que realizó ante la Secretaría de Marina (Semar), se suma- rán a los trabajos de vigilancia, inteligencia y seguridad dispuestos por su administración, para así reducir los índices delictivos en la entidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, durante su reciente visita a la Ciudad de México y en reunión con el secretario de Marina, almirante José Rafael Ojeda Durán, la titular del Poder Ejecutivo reiteró el compromiso que existe en Quintana Roo para trabajar de manera coordinada y alineada a la Estrategia Nacional de Seguridad, siendo que, en ese marco, ambos acordaron el arribo de 200 efectivos navales a la entidad, y es así como en días pasados lle- garon 50 y, este viernes, otros 80.
En este sentido, la mandataria, quien estuvo acompañada por el secretario de Seguridad Pública, el contraalmirante Rubén Oyarvide Pedrero, y el vicealmirante Gilberto Carballo Avila, comandante de la Novena Región Naval, sostuvo que en Quintana Roo se está trabajan- do en el combate a los orígenes de la violencia y, al mismo tiempo, sumando esfuerzos con las Fuerzas Armadas y las diversas corpora- ciones policiacas para la construcción de la paz en todos los rincones de la entidad.
Al respecto, cabe señalar que los infantes de Marina serán desple- gados en los 11 municipios del Estado, a fin de que coadyuven con el trabajo que se está realizando de forma permanente para cerrar el paso a la delincuencia en cualquiera de sus modalidades, esto sin contar con que, además, establecerán un equipo de operaciones especiales que contará con los implementos y la más alta tecnología para el buen des- empeño de sus labores.
Con base en lo anterior,no queda más que hacer eco del sincero agra- decimiento que hizo la Gobernadora a estos elementos de la Armada de México, cuya labor, indiscutiblemente, será de gran utilidad para mejorar la capacidad de respuesta ante quienes transgreden la Ley y, al mismo tiempo, garantizar la paz y la tranquilidad de las y los quin- tanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?