Así fue la prueba antidoping que en días pasados aplicó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), a través

del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza del Estado de Quintana Roo (C3), a más de 209 elementos de la Policía Quintana Roo en Tulum, en aras de mantener la transparencia, el orden y la disciplina al interior de la corporación.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, dicha evaluación, la cual forma parte de las acciones encaminadas a depurar los cuerpos policiacos de la entidad, en aras de garantizar la integridad física y patrimonial de las y los quintanarroenses, se realizó de forma pareja, es decir, sin favoritismo alguno, y es así como no sólo incluyó a los elementos de tropa, sino hasta los mandos medios y superiores de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito del noveno municipio.
En este sentido, cabe destacar que esta prueba también se hizo efectiva en virtud de los requerimientos que exige el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para otorgar el permiso colectivo de portación de armas de fuego a las corporaciones policiacas del país, lo cual, sin lugar a dudas, garantiza a la población que su uso sea el adecuado y, a su vez, esté apegado estrictamente a lo que señalan las normas vigentes.
Al respecto, se sabe que, en los próximos días, la SSP continuará aplicando este tipo de pruebas a los uniformados de los demás municipios de la entidad, con base en el plan de profesionalización que se está impulsando de forma permanente, destacándose que, en el caso específico de Tulum, los tres casos positivos que se obtuvieron en estos análisis, ya fueron turnados al Consejo de Honor y Justicia.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la importancia de estas acciones que no sólo permitirán contar con policías verdaderamente comprometidos con el buen desempeño de su labor, sino que, más importante aún, están abonando a fortalecer a una institución que, sin lugar a dudas, hoy está realizando grandes esfuerzos para enfrentar con creces a la delincuencia en cualquiera de sus modalidades y, con ello, recuperar a pulso la confianza de la gente.
¿No lo cree así, amable lector?