La que desde siempre ha caracterizado a la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, es la que se puso

de manifiesto ayer cuando reiteró, una vez más, que una de sus principales prioridades es que las y los trabajadores del campo tengan empleos dignos y su esfuerzo les brinde un mayor bienestar para sus familias, particularmente en la zona cañera, la cual garantizó que nunca más estará abandonada.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al dar el primer machetazo de la zafra 2022-2023, la titular del Poder Ejecutivo, al tiempo que sostuvo que ante todo deberá prevalecer la unidad y la armonía, en un esfuerzo conjunto para lograr los objetivos planteados en dicho proceso, manifestó estar consciente que aún queda mucho camino por recorrer en el desarrollo del campo de Quintana Roo, pero también dijo estar segura de que se cuenta con las y los productores para lograr que la actividad agrícola, hasta hace poco tan olvidada, recupere su brillo histórico y sea orgullo de todas y todos.
En este sentido, la mandataria explicó que esa es precisamente la razón por la que impulsa el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, y por lo que envió al Congreso del Estado un plan de austeridad y una propuesta de inversión histórica en programas sociales para el desarrollo integral de los productores y sus familias, mejorando el crecimiento y patrimonio de sus hijos.
Al respecto, la secretaria de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpe), Linda Cobos Castro, al tiempo que destacó la importancia de la actividad cañera, de la que dependen más de tres mil familias de varios ejidos, indicó que el cultivo de la vara dulce tiene 30 mil hectáreas en producción y cinco mil en rotación, con tres mil 200 productores, precisando que se tiene un estimado de cosecha de un millón 900 mil 409 toneladas, con un promedio de molienda diaria de nueve mil 217, a razón de 444 por hora.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar el firme compromiso de la Gobernadora con las familias cañeras en cuanto a la atención de sus necesidades y a las acciones que se habrán de emprender para que la riqueza que genera su actividad les permita acceder a un mejor nivel de vida.
¿No lo cree así, amable lector?