El de mejorar la vida de las y los quintanarroenses, particularmente

la de los que menos tienen, es el que, en su primer año de administración, asumió la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, y es así como destinó un presupuesto histórico de 2 mil millones de pesos para el bienestar social, a través de programas y acciones producto de una verdadera política de austeridad que le permitió beneficiar, de forma directa e indirecta, a más de 300 mil ciudadanos.
Y la titular del Ejecutivo se comprometió, desde el primer día de su gestión, a cambiar ese modelo económico agotado que benefició a unos cuantos, por un cambio verdadero y una transformación profunda, siendo que, a través del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, logró redistribuir la riqueza y generar condiciones de crecimiento individual, para que la gente viva mejor, algo que, indudablemente, nunca se había hecho en la entidad.
En este sentido, cabe señalar que estos recursos se canalizaron a través de la Secretaría de Bienestar y el Sistema DIF Quintana Roo, bajo cuya responsabilidad está la Agencia de Seguridad Alimentaria, así como los programas “Mujer es Poder” que hoy llega a casi 100 mil beneficiarias, y “Mujer es Vida” que atiende la carencia alimentaria y fortalece la economía familiar con la entrega de apoyos en especie y monetarios mediante paquetes alimentarios y una tarjeta de vales electrónicos de forma mensual e intercalada, gracias a una inversión de casi 470 millones de pesos.
Al respecto, no se puede dejar de lado que Lezama Espinosa, en esta que es la primera parte de su Gobierno, también impulsó programas como el de “Huertos del Bienestar”, el de “Banca del Bienestar”, el cual por primera se aplicó en Quintana Roo, al igual que los de “Artesanas del Bienestar”y “Caravanas del Bienestar”, esto sin contar con el de   “Mujer es Poder” que tiene como objetivo principal combatir de raíz la violencia de género, empoderando a más de 39 mil féminas con apoyos económicos, becas y capacitación para el auto empleo.
Con base en lo anterior, justo es reconocer la sensibilidad y el compromiso de la Gobernadora para continuar impulsando acciones que tengan a la mujer como piedra angular, a fin de apuntalar el cambio verdadero y la prosperidad compartida que hoy tanto se requiere en el Estado.
¿No lo cree así, amable lector?