Lo mismo que enteramente realista, fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que el cambio en Quintana

Roo empezó hace seis años, y es así como, luego de haber superado todas las adversidades que se han presentado a lo largo de este tiempo, hoy la entidad está avanzando con las velas desplegadas y con viento en popa hacia un nuevo rumbo.
Y es que fue en el marco de la presentación de su VI Informe de Gobierno ante el pleno de la XVII Legislatura del Congreso del Estado, en el que el jefe del Ejecutivo, tras el posicionamiento de los integrantes de las fracciones parlamentarias que le cuestionaron algunos logros de su gestión, expresó: “Nomás imagínense si no hubiera cambio. ¿Cuándo un Gobernador iba a sentarse aquí a escuchar todos los comentarios de las y los diputados, aunque tengamos datos diferentes?”.
En este sentido, el mandatario, ante la presencia del titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Víctor Villalobos Arámbula, quien acudió con la representación del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que el cambio en Quintana Roo se refleja en el nuevo tiempo democrático que está viviendo con 7 de los 11 municipios gobernados por mujeres y con un Congreso que lleva dos Legislaturas consecutivas con mayoría de diputadas, esto sin contar con que, por primera vez en la historia, se tiene una Gobernadora Electa, Mara Lezama Espinosa, a quien deseó suerte en su gestión, porque sabe de su capacidad y amor por Quintana Roo.
Al respecto, Joaquín González, al tiempo que precisó que el cambio experimentado en Quintana Roo no es reversible, afirmó que ser Gobernador le significó empeñarse diariamente en cumplir con las aspiraciones y expectativas del pueblo que lo eligió, no sin antes insistir en que aún hay retos pendientes en materia de seguridad, de desarrollo y de lucha contra la desigualdad.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que hoy puede mirar de frente al pueblo y decirle que se despide ya no sólo con las manos y la conciencia limpias, sino con la confianza de haber dado lo mejor de su vida para que Quintana Roo sea un Estado fuerte y de más y mejores oportunidades para todos.
¿No lo cree así, amable lector?