La de la integridad física y patrimonial de las y los ciudadanos, particularmente
la de aquellos que con gran esfuerzo contribuyen al fortalecimiento de la economía estatal, es la que continúa siendo una alta prioridad para la XVII Legislatura del Congreso del Estado, y es así como en la sesión ordinaria número 4 sus integrantes aprobaron una reforma al Código Penal del Estado para actualizar el delito de extorsión, sobre todo lo relacionado con el denominado “cobro de derecho de piso”.
Y es que dicho ilícito, a partir de ahora, se sancionará con penas de 15 a 25 años de prisión y de mil a mil 500 días de multa, siendo que estas penas se podrían aumentar hasta en una mitad cuando el delito se cometa contra una persona menor de edad o mayor de 60 años, que padezca de alguna discapacidad, o bien, cuando quien lo cometa sea integrante de alguna institución policial, se ostente como servidor público o esté privado de su libertad.
En este sentido, no se puede perder de vista que el espíritu de esta reforma, no sólo radica en el hecho de que la autoridad ministerial, en este caso, la Fiscalía General del Estado (FGE), continúe investigando y persiguiendo este ilícito, sino que todo aquel que se atreva a cometerlo, lo piense dos veces antes de hacer, a sabiendas de que el castigo será ejemplar.
Al respecto, vale la pena destacar que en esta misma sesión, también se aprobaron reformas al Código Penal y a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, mediante las cuales ya no prescribirá el delito de feminicidio en el Estado, además de que se visibilizará la violencia mediática, entendiéndose la misma como toda acción dolosa por la que se exponga, distribuya, difunda, exhiba, transmita, comercialice, oferte, intercambie o comparta imágenes, audios o videos reales o simulados de contenido íntimo sexual de una persona sin su consentimiento.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer el firme compromiso de las y los legisladores por salvaguardar el interés supremo de la ciudadanía ante ilícitos como estos que, invariablemente, como en esta ocasión ocurrió, requieren una atención seria, oportuna y enteramente responsable.
¿No lo cree así, amable lector?