La de devolverle a Chetumal su esplendor como lo que es y seguirá siendo, la capital de Quintana Roo, amén de avanzar en el abatimiento de los rezagos que prevalecen en el Sur y el Centro de la entidad, es la que, en su primer año de

gestión, cumplió, y con creces, la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa.
Y es que la titular del Ejecutivo destinó recursos del orden de los mil millones de pesos para llevar justicia social a quienes más lo necesitan, y es así como, en un hecho inédito, escuchó a la ciudadanía para construir obras que, además de ser verdaderamente útiles, permitan generar prosperidad compartida con base en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
En este tenor, no se puede perder de vista que desde el inicio de su administración, en septiembre del 2022, la mandataria impulsó acciones de pavimentación en varias  vialidades de Chetumal, además de la rehabilitación de 7 parques, así como del teatro exterior y el Corredor del Arte en el Centro Cultural de la capital del Estado, siendo que en la Zona Centro, también hizo valer la voz de las comunidades y se realizó el mejoramiento del camino de acceso a la localidad de San Felipe Segundo en el municipio de José María Morelos, mientras que en Felipe Carrillo Puerto se construyó la ciclovía de Chunhuhub.
Al respecto, tampoco se puede perder de vista que este año se efectuarán 30 obras más que incluyen la rehabilitación de vialidades en Othón P. Blanco, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, Puerto Morelos y Benito Juárez, además de diversas edificaciones y espacios deportivos, esto sin contar con que, en materia de agua potable y drenaje sanitario, se invirtieron 382 millones de pesos para la planta desalinizadora de Tulum, el reforzamiento de los sistemas de abastecimiento de Felipe Carrillo Puerto y  Bacalar, así como la magna obra de la sustitución del colector de aguas residuales en Cozumel.
Con base en lo anterior, y como bien lo ha dicho la Gobernadora en reiteradas ocasiones, no queda más que subrayar qué hoy en Quintana Roo la obra pública se realice con un alto sentido humanista, sustentable y sostenible, a fin de que, como lo ha demandado por muchos años el pueblo quintanarroense, esta eleve la calidad de vida en la entidad y realmente abone a reducir las brechas de la desigualdad.
¿No lo cree así, amable lector?