Así fue la gira de trabajo que, junto con la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa,

realizó el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para supervisar las obras del Tren Maya en el Sur de Quintana Roo, siendo que en este marco, autorizó la construcción de un camino de 21 kilómetros para unir a Bacalar con Ichkabal, esa imponente zona arqueológica que pronto se mostrará al mundo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, tanto el Jefe de la Nación como la titular del Ejecutivo quintanarroense, destacaron la inversión de más de mil millones de pesos que se destinará a las zonas arqueológicas que funcionarán también como atractivo en la ruta del emblemático proyecto ferroviario, el cual, como está previsto, deberá ser inaugurado este año.
En este sentido, la mandataria, al tiempo que indicó que como parte del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y el Desarrollo de Quintana Roo se continuará trabajando coordinadamente con el Gobierno de México para hacer visibles las maravillas culturales del Sur de la entidad y, con ello, llevar justicia y prosperidad a las zonas que más lo necesitan, transformando así la vida de las y los quintanarroenses, sostuvo que la apertura de Ichkabal permitirá detonar el turismo rural e impulsar nuevos empleos y crecimiento económico, con un nuevo modelo que, ante cualquier circunstancia, pone primero a los pobres.
Al respecto, cabe señalar que Lezama Espinosa indicó que López Obrador reconoció la promoción que Quintana Roo hizo del Tren Maya en la Fitur 2023, al mismo tiempo que se manifestó a favor de la posible apertura de la carrera de Técnico en Transporte Ferroviario, la cual se impartiría en los planteles del Conalep en el Estado.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la importancia de este recorrido de trabajo en el que tanto el Presidente de la República como la Gobernadora del Estado refrendaron su firme compromiso de continuar apuntalando al Sur de Quintana Roo, a fin de ofrecer a su gente un mejor nivel de vida.
¿No lo cree así, amable lector?