La que en su momento empeñó con los habitantes

de la colonia David Gustavo Gutiérrez Ruiz de Chetumal, es la que cumplió puntualmente la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, con la rehabilitación de la calle Laguna Encantada que hacía más de 20 años no había sido atendida.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, para consolidar esta obra se contó con el trabajo coordinado entre la Secretaría Estatal de Obras Públicas (Seop), el Ayuntamiento de Othón P. Blanco y los beneficiarios, como parte de una nueva forma de gobernar basada en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, la cual, invariablemente, no sólo está arrojando resultados diferentes, sino que abona a devolverle el brillo a la capital del Estado, algo que hasta hace unos meses, parecía impensable.
En este sentido, no se puede perder de vista que, de acuerdo con la titular de la Seop, Irazú Sarabia Maya, para esta obra, realizada entre las avenidas José María Morelos y Francisco I. Madero, se invirtieron casi 991 mil pesos, a fin de alcanzar la meta de mil 049 metros cuadrados de pavimentación con carpeta de concreto asfáltico de 4 centímetros de espesor, 221 metros lineales de construcción de guarniciones y 331.50 metros cuadrados de banquetas de concreto, siendo que, además, se construyeron 57.48 metros cuadrados de rampas para personas con discapacidad, se repararon las tomas domiciliarias de agua potable y se colocaron 276.25 metros lineales de señalamientos horizontales y verticales, así como 10 metros lineales de tubería para cableado.
Al respecto, la antes citada indicó que el Ayuntamiento de Othón P. Blanco, gracias a la total disposición de la presidenta municipal, Yensunni Martínez Hernández, construyó tres pozos de absorción para evitar inundaciones en periodo de lluvias, lo cual también fue ampliamente reconocido por los beneficiarios, entre estos, Leonel Rendón Gloria y Ligia Beatriz Pacheco, quienes agradecieron a Lezama Espinosa por esta suma de esfuerzos que acabó con la problemática de los baches y los encharcamientos en esta vía.
Con base en lo anterior, y como bien lo dijo Sarabia May, no queda más que reconocer la firme disposición de la Gobernadora de atender esta añeja demanda que, por dos décadas, durmió el sueño de los justos en el cajón de un escritorio.
¿No lo cree así, amable lector?