Lo mismo que enteramente viable, es la decisión que ha tomado el Gobernador Carlos Joaquín González de facilitar a los turistas extranjeros, particularmente a los de Estados Unidos de América, la aplicación de pruebas de PCR o las de antígeno, a fin de que puedan
venir a Quintana Roo con la confianza de que su retorno a casa será completamente seguro.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo sostuvo que esta estrategia reviste una singular importancia para la industria turística, ya que había mucha preocupación sobre el tema, y es así como con la aplicación de dichas pruebas, la cual iniciará el próximo día 26 de los corrientes, se podrá mantener el flujo de turistas al Caribe Mexicano sin necesidad de perder reservaciones, vuelos u ocupación en los hoteles.
En este sentido, el mandatario, al tiempo que resaltó el hecho de que durante la semana que concluye y gracias a los estrictos protocolos sanitarios que se están aplicando, el aeropuerto internacional de Cancún haya mantenido un promedio de más de 300 operaciones diarias, con un número importante de asientos y la llegada de aviones más grandes, como los Boeing 767 y 777, indicó que de acuerdo con la Secretaría Estatal de Turismo (Sedetur), al día de hoy se tienen más de 70 mil cuartos garantizados para que los visitantes puedan hacerse las referidas pruebas al interior de sus hoteles, a través de un equipo médico especializado que trabajará en alianza con los laboratorios correspondientes.
Al respecto, cabe señalar que la aplicación de estas pruebas contará con el aval de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, para así garantizar el sano retorno de los viajeros.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que si bien la reactivación del sector turístico de Quintana Roo avanza poco a poco, no se debe perder el paso en el cuidado de la salud y hay que ser más estrictos en la aplicación de los protocolos, los hábitos de higiene y las medidas preventivas, a fin de proteger a la población y a los paseantes, crecer en empleos y, más importante aún, salvar vidas.
¿No lo cree así, amable lector?