4 de agosto, Así fue la aclaración que hizo la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Agepro), a cargo de Eduardo Ortiz Jasso, al señalar que el trazo del Puente Nichupté

libra en su totalidad el Area Natural Protegida de Manglares de la laguna del mismo nombre, además de que está fuera del polígono del Malecón Tajamar.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la citada instancia, al tiempo que indicó que el puente plantea una conexión estratégica de 8.8 kilómetros entre la zona urbana de Cancún, partiendo del distribuidor Kabah-Colosio y llegando a la altura del kilómetro 13 de la Zona Hotelera, señaló que por esto es que se realizan estudios exhaustivos complementarios en materia de geofísica, con los que el Estado define para el proyecto los mejores sistemas constructivos que aporten un menor impacto al entorno natural, sin fragmentar los ecosistemas ahí existentes y sin afectar al sustrato geológico.

En este sentido, no se puede perder de vista que entre las acciones más relevantes que se están realizando para sustentar el proyecto y, con ello, realizar las obras sin mayores contratiempos, figuran el estudio detallado de las características físicas del subsuelo de la laguna, así como la realización de estudios geofísicos y de laboratorio sobre el trayecto del puente, para corroborar datos previos y profundizar el conocimiento sobre las condiciones actuales de este cuerpo de agua, hoy por hoy, uno de los más importantes de la entidad.

Al respecto, la Agepro precisó que los estudios antes mencionados no causarán desequilibrios ecológicos ni contravienen disposición jurídica alguna, y es así como, al día de hoy, ya se cuenta con las autorizaciones y los permisos correspondientes para dichos trabajos, mismos que deberán iniciar en breve.

Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la forma en que el Gobierno del Estado continúa realizando todos los estudios necesarios para garantizar el menor impacto de este magno proyecto durante la realización de sus diferentes etapas, cumpliendo así, de manera puntual y enteramente responsable, con las disposiciones de las autoridades en materia ambiental.

¿No lo cree así, amable lector?