La que desde el inicio de su administración ha ponderado el Gobernador Carlos Joaquín González en cuanto a que en Quintana Roo, el que la hace, la paga, es la que se cumplió plenamente luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE)

ejerciera acción penal contra los policías involucrados en los lamentables hechos suscitados en Tulum, en los que una mujer perdió la vida ante el excesivo uso de la fuerza al ser detenida.
Y es que el jefe del Ejecutivo fue claro al afirmar que no habrá impunidad y que los responsables de lo sucedido pagarán las consecuencias de sus actos, y es así como durante la madrugada de ayer los citados elementos policiacos fueron remitidos al Centro de Reinserción Social de Solidaridad donde fueron puestos a disposición de un juez de Control por el delito de feminicidio.
En este sentido, el titular de la FGE, Oscar Montes de Oca Rosales, informó que peritos del Servicio Médico Forense, después de cumplir con el protocolo médico legal y la práctica de la necropsia a la víctima, identificaron una fractura en la parte superior de la columna producida por la ruptura de la primera y segunda vértebra, lo que provocó que perdiera la vida, puntualizando que dicha lesión, de acuerdo con los dictámenes en materia de criminalística, medicina forense y el material videográfico existente, no sólo forman parte de la carpeta de investigación correspondiente, sino que son compatibles y coinciden con las maniobras de sometimiento que se le aplicaron a la mujer durante el proceso de su detención y antes de fallecer.
Al respecto, el Abogado del Estado precisó que la técnica policial de control corporal aplicada y el nivel de fuerza utilizado fue desproporcionado, inmoderado y con un alto riesgo para la vida, además de que no fue acorde con la resistencia de la víctima, lo que ocasionó una desaceleración con la rotación del cuello, violándose lo establecido en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que en la entidad no se permiten ni se permitirán los abusos de los policías o de cualquier otra autoridad y, por el contrario, su administración será implacable con quienes no respeten las normas establecidas y, más importante aún, los derechos de las personas y particularmente los de las mujeres.
¿No lo cree así, amable lector?