El de Quintana Roo en materia turística es el que
, sin lugar a dudas, se refrendará durante las próximas vacaciones de Primavera, ante el arribo de visitantes de todo el mundo, quienes disfrutarán de las bellezas naturales, la seguridad, la riqueza arqueológica, gastronómica y cultural, además de la calidez de las y los prestadores de servicios de la entidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el titular de la Secretaría Estatal de Turismo (Sedetur), Bernardo Cueto Riestra, quien señaló que la confianza de los visitantes hacia los 11 municipios y los 12 destinos del Caribe mexicano, se observa en el número de viajeros aéreos que se recibió durante 2022, superando los 30 millones, y es así como la administración de la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, continúa trabajando para que la prosperidad que genera la llamada “industria sin chimeneas” llegue a todos los rincones del Estado, como se establece en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo.
En este sentido, el antes citado explicó que, debido a su gran oferta turística, Quintana Roo recibió durante 2022 más de 19 millones de turistas de sus principales mercados emisores, de los cuales, siete millones 283 mil 690 llegaron de Estados Unidos, es decir, un millón 720 mil 028 más que el año anterior, mientras que el turismo nacional fue el segundo segmento con mayor preferencia en el destino y el tercero fue el procedente de Canadá.
Al respecto, el funcionario indicó que, aunque otros destinos nacionales compiten con el Caribe Mexicano, la preferencia del mundo está firme en Quintana Roo, ya que goza de una alta tasa de retorno y lealtad por parte de los visitantes.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Cueto Riestra en cuanto a la entera disposición de la Gobernadora de continuar trabajando para fortalecer la presencia de Quintana Roo en el mapa turístico mundial, a fin de no sólo garantizar el sustento de las miles de familias que hoy dependen del sector más importante de la economía estatal, sino para que este sea un factor determinante para acabar con las brechas de la desigualdad.
¿No lo cree así, amable lector?