Son los que, en aras de impulsar el turismo de Norte a Sur, promover

los productos locales, la industria agrícola, gastronómica y la cooperación cultural, estrechó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, con el embajador del reino de España en México, Juan Duarte Cuadrado.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en el marco del encuentro que ambos sostuvieron, el diplomático propuso traer a Quintana Roo el Museo del Prado en su exposición itinerante que comprende reproducciones fotográficas en tamaño real de los fondos del recinto madrileño para montarla en una galería de algún municipio del Sur y así apoyar los grandes esfuerzos que se están haciendo para recuperar el brillo de esta zona, siendo que la titular del Ejecutivo resaltó los intercambios culturales y académicos que han fortalecido la relación entre las dos naciones e hizo hincapié en intensificar los programas de cooperación institucional para beneficiar a las y los quintanarroenses, así como a los turistas que visiten la entidad.
En este sentido, y en lo que se refiere al ámbito económico y comercial, la mandataria, al tiempo que destacó la relación excepcional que existe entre España y México, y de manera particular con la entidad que este año ha recibido a más de 60 mil turistas españoles, aseguró que su Gobierno trabaja en lograr la prosperidad compartida en todos los sectores de la sociedad a través del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y el Desarrollo de Quintana Roo, siendo que, con las magnas obras que hoy están en marcha, los turistas podrán conocer los nuevos sitios arqueológicos, la cultura maya, entre otras tantas bellezas que tendrán a la mano.
Al respecto, Duarte Cuadrado elogió los proyectos trascendentales que se están llevando a cabo en Quintana Roo en materia de infraestructura, como el Tren Maya y el aeropuerto internacional de Tulum, amén de que dijo estar totalmente de acuerdo en la noble tarea de lograr mayor justicia social.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la importancia de exhaltar la hermandad de Quintana Roo con España, a fin de que las relaciones en materia económica sigan creciendo y, con ello, abonar al beneficio de las miles de familias que hoy dependen, particularmente, de la llamada “industria sin chimeneas” en el Estado.
¿No lo cree así, amable lector?