Así es la sentencia que la Fiscalía General del Estado (FGE) consiguió de un juez sobre la extinción de dominio de un inmueble ubicado
en el cruce de las avenidas José López Portillo y Tulum de la cabecera municipal de Benito Juárez, el cual era utilizado para actividades de narcomenudeo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el titular de la dependencia, Oscar Montes de Oca Rosales, quien señaló que dicha resolución, la cual se logró mediante un procedimiento jurisdiccional de naturaleza enteramente civil y autónomo del penal que se sigue en cuanto a los presuntos ilícitos cometidos en el predio en cuestión, representa un gran paso en la vida jurídica de la entidad.
En este sentido, el antes citado, al tiempo que precisó que este veredicto se logró con base en la Ley nacional recién publicada en la materia, la cual establece con claridad cuáles son las causales por las que se puede sustentar la extinción de dominio, fue claro al señalar que esto deberá servir como ejemplo para todos los ciudadanos que se dedican al arrendamiento de sus bienes, a fin de que estén muy atentos sobre los mismos y, más importante aún, a quienes se los están entregando y para qué están siendo utilizados.
Al respecto, el funcionario, quien también informó que en la última semana fueron detenidos 94 presuntos delincuentes en la entidad, sostuvo que ante la sentencia en cuestión se espera que el propietario del inmueble recurra a los recursos de apelación que le ofrece la Ley; sin embargo, confío en que una vez que éstos sean desahogados, y dados los argumentos que presentó la Fiscalía, la misma quede firme.
Con base en lo anterior, y dado que actualmente se tienen otros dos juicios civiles en marcha sobre igual número de predios, uno ubicado en la Quinta Avenida de Playa del Carmen y el otro en Cancún, ambos relacionados con el delito de trata de personas y pornografía infantil, justo es reconocer el intenso trabajo que continúa realizando el personal al mando de Montes de Oca Rosales para no dar tregua a la delincuencia y, con ello, salvaguardar la integridad física y patrimonial de las y los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?