Y en toda la extensión de la palabra, fue la reunión que sostuvo la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa,
con el secretario de Marina, almirante José Rafael Ojeda Durán, con quien acordó que en fechas próximas arriben a Quintana Roo por lo menos 200 infantes de la Armada de México, quienes se sumarán a los trabajos de inteligencia y seguridad a favor de la ciudadanía.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, siguiendo con los lineamientos del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, la titular del Poder Ejecutivo y el alto mando naval del país coincidieron en la importancia de trabajar en la construcción de la paz para las y los quintanarroenses, así como para los miles de turistas que año con año visitan el Caribe mexicano para disfrutar de sus inigualables atractivos.
En este sentido, al tiempo que la mandataria señaló que la estrategia de seguridad de su Gobierno se desarrollará en dos vertientes: A través del reforzamiento de la tecnología existente y la atención integral a los orígenes de las violencias, el secretario de Seguridad Pública, contralmirante Rubén Oyarvide Pedrero, destacó el esfuerzo y las gestiones de la misma para alcanzar importantes acuerdos con la Secretaría de Marina, hoy por hoy, una de las instituciones que son pilares de nuestro país.
Al respecto, cabe señalar que junto con los 200 infantes que se sumarán a los elementos federales y estatales que están trabajando a través del Grupo de Coordinación para la Construcción de Paz y Seguridad en Quintana Roo, también se activará un equipo de Operaciones Especiales y la Marina brindará todo el apoyo con tecnología e inteligencia, a fin de obtener mejores resultados y una mayor contundencia en la lucha contra la delincuencia en cualquiera de sus modalidades.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la firme voluntad de la Gobernadora de continuar trabajando de la mano con las Fuerzas Armadas, en aras de que Quintana Roo continúe manteniéndose como uno de los Estados más seguros del país.
¿No lo cree así, amable lector?