Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que en Quintana Roo se continuarán abriendo todos los espacios que sean necesarios para avanzar en el combate a la corrupción y contribuir a tener esa administración honesta y
transparente que demandan los quintanarroenses.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al participar en la presentación del informe de actividades del Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción en Quintana Roo, que preside Cynthia Dehesa Guzmán, el jefe del Ejecutivo resaltó la imperiosa necesidad de trabajar permanentemente en este tema, ya que, en los diferentes niveles del Gobierno y sus instituciones, todos los días hay una acción que combatir, una tradición o cultura que cambiar, un esquema que modificar, y muchas personas que se sienten con la suficiente fuerza, jerarquía o poder para seguir actuando mal, amén de otras que quieren llegar a esos espacios para hacer exactamente lo mismo.
En este sentido, el mandatario precisó que una mayor participación de ciudadanos abriría más espacios y ambientes de transparencia en la aplicación de los recursos públicos y permitiría disminuir todo tipo de corrupción en el Estado, subrayando que la misma siempre será un tema fundamental, por lo que se hace imperante mantener los esquemas que permitan la denuncia y su combate eficaz.
Al respecto, Joaquín González destacó que hoy en Quintana Roo hay mejores niveles en materia de transparencia, ya que, al principio de su administración, el Estado se ubicaba en el último lugar del país y hoy, sin lugar a dudas, producto de un gran esfuerzo, se ha avanzado notablemente, de ahí la importancia de que exista una mayor participación de los municipios para seguir descendiendo y mantenernos en el mismo camino.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que, por el bien de todos, en la sociedad y en la administración pública no sólo deben crearse condiciones que impidan el florecimiento de la corrupción, sino que deben existir niveles aceptables de equidad e igualdad, y una educación que incida, desde sus orígenes, contra toda forma de abuso de poder.
¿No lo cree así, amable lector?