Así es, indudablemente, el compromiso que estableció la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, de devolverle a Chetumal su esplendor como la capital de Quintana Roo y, para muestra, otro botón: Los trabajos de rehabilitación del

sistema de drenaje sanitario que ya está llevando a cabo la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) en la colonia Campestre.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, dichos trabajos comprenden los tramos de la avenida Efraín Aguilar entre Andrés Quintana Roo y la calle Armada de México, así como la calle Retorno 3 entre Presa de la Amistad y Efraín Aguilar, para rehabilitar tramos colapsados por una infraestructura de más de 40 años de antigüedad, siendo que la finalidad de los mismos es solucionar los temas de rebosamientos en descargas sanitarias y los problemas en los pozos de visita.
En este tenor, no se puede perder de vista que las obras se están realizando a través del Programa de Saneamiento de Aguas Residuales (Prosanear) que ejerce el Gobierno de México a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con una inversión de más de 3 millones de pesos, en coordinación con el Gobierno del Estado, por medio de la CAPA, en beneficio de 252 personas que habitan en dicho asentamiento chetumaleño.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que el proyecto consiste en la construcción de 856 metros lineales de tubería de 8 pulgadas, con el suministro e instalación de 12 pozos de visita con sus mangas de empotramiento, así como 56 descargas sanitarias que garantizarán el correcto flujo de las aguas residuales y la óptima operación del sistema de drenaje sanitario en la zona.
Con base en lo anterior, y dado que la CAPA agradeció la comprensión de la ciudadanía ante las molestias temporales que ocasionan estas obras hidráulicas, al tiempo que hizo un llamado en general para tomar las previsiones necesarias y transitar con precaución por las vialidades mencionadas, no queda más que resaltar la importancia que representa para la Gobernadora el escuchar el sentir de las y los chetumaleños, a fin de resolver este tipo de problemáticas que por muchos años estuvieron en el tintero, pero que nadie se dignó a atender.
¿No lo cree así, amable lector?