El del aprecio que le tiene a las y los chetumaleños, es el que dio la Gobernadora del Estado,
Mara Lezama Espinosa, durante el paso del huracán “Lisa” por el Sur de la entidad, y es así como, gracias a las oportunas acciones que encabezó junto con los tres órdenes de Gobierno, la capital del Estado, por primera vez en la historia, no sólo no amaneció bajo agua como generalmente sucedía ante una situación como esta, sino que reactivó sus actividades prácticamente de inmediato, una vez que el meteoro se alejó del territorio quintanarroense.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Poder Ejecutivo, luego de aplaudir la labor de todos los que pusieron de su parte para que “Lisa” no inundara Chetumal, pese a que trajo consigo 116 milímetros de agua, sostuvo que su Gobierno, en el marco del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, continuará trabajando a ras de piso con la gente, puntualizando que lo ocurrido con este fénomeno hidrometeorológico, es la mejor muestra de que, cuando todos jalamos para un mismo lado, somos más fuertes.
En este sentido, la mandataria informó que en total se atendieron 15 puntos críticos en la capital del Estado, los cuales recorrió junto con la presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández, a fin de no sólo dialogar con quienes por años padecieron por las inundaciones, sino para sumarse a los trabajos de limpieza de los canales de desagüe, alcantarillas, bocas de tormenta, pozos pluviales y demás.
Al respecto, Lezama Espinosa agradeció a las Fuerzas Armadas, a las instituciones del Gobierno de México, así como a las del Estado y el municipio, por las acciones coordinadas que se emprendieron desde el momento mismo en que se emitieron las alertas por la aproximación de “Lisa”, con el objetivo principal de proteger a la población y salvar vidas.
Con base en lo anterior, y una vez que se confirmó que el meteoro en cuestión dejó un saldo blanco, justo es reconocer que las y los chetumaleños, insistimos, como no había sucedido en muchos años, hoy pueden contar con una Gobernadora que está dispuesta a apoyarlos, a escucharlos, a caminar a su lado y, más importante aún, a tenderles la mano cuantas veces sea necesario.
¿No lo cree así, amable lector?