La que desde el inicio de su gestión ha mantenido con el sector
empresarial, es la que permitió a la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, en un acto de entero humanismo, reactivar el programa de cirugías de Pterigión (carnosidad) en beneficio de las y los quintanarroenses, luego de más de cuatro años de permanecer inactivo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la propia titular del Ejecutivo quien explicó que los beneficiarios de dicho programa, mujeres y hombres de Othón P. Blanco, Bacalar y Lázaro Cárdenas, tendrán la oportunidad de recuperar integralmente la visión y reincorporarse de forma normal a sus actividades económicas, considerando que aún están en edad productiva, ya sea en el trabajo o en las actividades de la casa, lo cual, invariablemente, resulta fundamental para mejorar sustancialmente su calidad de vida.
En este sentido, la mandataria resaltó la importancia de sumar esfuerzos en torno al Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo para atender a los pobres, destacando que en esta campaña participó el sector privado, a través de la Clínica Carranza de Chetumal, el oftamólogo David Campuzano Florían, la Beneficencia Pública y el Sistema DIF Estatal, a cargo de Verónica Lezama Espinosa, siendo que las intervenciones no tuvieron costo alguno para los pacientes.
Al respecto, cabe señalar que al tiempo que Lezama Espinosa expuso que a la primera etapa de este programa se destinaron 292 mil pesos y eso confirma, una vez más, que en este Gobierno del cambio verdadero y la transformación profunda, el dinero del pueblo está al servicio del pueblo, la directora general de la Beneficencia Pública, Claudia Gómez Verduzco, destacó que estas intervenciones serán permanentes y se extenderán a todo el Estado, a fin de atender a quienes menos tienen y más lo necesitan.
Con base en lo anterior, no queda más que hacer eco de lo afirmado por la Gobernadora a las y los beneficiarios de este programa, en cuanto a que continuará trabajando de la mano de la iniciativa privada, a fin de que, acciones como esta, continúen transformando la salud de las familias quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?