Es la que, desde el primer día de su administración,
hizo la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, a las y los ciudadanos a un amplio diálogo social para construir de la mano del pueblo un Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, el cual, al paso de un año, y ahí están los hechos que lo confirman, se ha convertido en el sendero para lograr una prosperidad compartida y en paz.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, desde los primeros días de su Gobierno, la titular del Ejecutivo sumó a los representantes de 450 sindicatos y de 55 cámaras empresariales, a quienes invitó a trabajar por el bienestar de la clase obrera y a impulsar el desarrollo del Estado, con un alto sentido de humanismo, entusiasmo y sustentabilidad, a fin de abatir las brechas de la desigualdad.
En este tenor, cabe señalar que, paulatinamente, se fueron sumando más organizaciones a los esfuerzos que está encabezando la mandataria, como lo es el Consejo Hotelero del Caribe, el Comité de Protectoras del Bienestar “Mujer es Vida”, el Consejo Quintanarroense para la Paz y la Reconciliación, los empresarios del Norte, Centro y Sur, así como los colegios de profesionistas y diversas asociaciones civiles como el Consejo Coordinador Empresarial, la Coparmex, la Canirac, la Amexme, la AMAV, los Clubes Vacacionales y los sindicatos magisteriales.
Al respecto, no se puede perder de vista que el sector productivo también se sumó al proyecto de cambio verdadero de Lezama Espinosa, a través de las 21 organizaciones agrupadas en torno a la Unión Ganadera Regional, con más de tres mil 500 socios y socias convencidas de que el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo no se trata de una ocurrencia, pues se ha analizado, estudiado y trabajado mucho bajo la convicción profunda de que la entidad puede y debe tener un modelo de crecimiento más justo, que genere bienestar y beneficios para todas y todos.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que, a un año de su administración, las cosas han cambiado en Quintana Roo, y es así como hoy el poder está al servicio de quienes menos tienen, a fin de que no sigan más en el abandono y, en un acto de justicia social, puedan aspirar a un futuro más promisorio.
¿No lo cree así, amable lector?