La de los grupos y representaciones parlamentarias en la Junta de Gobierno

y Coordinación Política (Jugocopo) y, posteriormente, la del Pleno de la XVII Legislatura, es la que permitió ayer dar un paso sumamente importante para consolidar la transformación del Poder Legislativo de Quintana Roo, con la aprobación de las condiciones generales de trabajo en beneficio de su personal.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el presidente de la Jugocopo, Renán Sánchez Tajonar, quien aseguró que con este acuerdo, producto de un amplio consenso entre las fuerzas políticas y los representantes del Sindicato Unico de Trabajadores del Honorable Congreso del Estado (SUTAHCE), el personal que labora en el Poder Legislativo tendrá certeza jurídica, además de que se  atenderán puntualmente sus necesidades.
En este sentido, el antes citado, al tiempo que destacó el compromiso de los coordinadores legislativos de Morena, PT, PRI, PAN, Fuerza por México, Movimiento Ciudadano y del MAS, por apoyar e impulsar esta transformación al interior del Congreso local, recordó que en el pasado, las administraciones llevaban a cabo convenios o acuerdos que carecían de legalidad, situación que generaba incertidumbre y afectaba el bienestar de los empleados, siendo que, con la firma de las condiciones generales de trabajo, ahora se contará con un marco jurídico sólido para beneficiarlos.
Al respecto, cabe señalar que entre los principales beneficios que se han implementado están la definición del salario y jornada de trabajo, la regulación de días de descanso obligatorio, la concesión de días de descanso adicionales, respetando los usos y costumbres de las y los trabajadores, un ambiente laboral inclusivo y regulaciones claras para las licencias laborales, incluyendo la de maternidad, paternidad y por fallecimiento de familiares.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Sánchez Tajonar en cuanto al firme compromiso de las y los legisladores de continuar generando las condiciones necesarias para que los trabajadores del Congreso dispongan de un ambiente laboral propicio que abone al mejor desempeño de sus funciones y, no menos importante aún, puedan tener la certeza de que sus derechos serán plenamente respetados.
¿No lo cree así, amable lector?