El que estableció en campaña con los habitantes de Chunhuhub, a fin de impulsar la construcción

de una ciclopista de 2.3 kilómetros, es el que está cumpliendo puntualmente la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, quien ayer realizó una gira de trabajo para supervisar dicha obra en el municipio de Felipe Carrillo Puerto.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo aprovechó su visita a dicha demarcación para sumarse a la conmemoración del 99 aniversario luctuoso del prócer que dio nombre a la misma, a quien reconoció por abrir los espacios de la escena política a las mujeres, y fue ahí donde explicó que la infraestructura de ciclovías forma parte de la nueva política estatal para incentivar el uso de transporte seguro, limpio y sostenible en zonas rurales y urbanas, así como para propiciar el cuidado del medio ambiente.
En este tenor, la mandataria indicó que en este Gobierno de la transformación profunda, en el que se impulsa un Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, son las y los habitantes, en este caso de Chunhuhub, quienes determinan en qué se invierte el recurso económico y qué obras de infraestructura se realizarán para su bienestar, siendo que la demanda de la ciclovía comenzó por iniciativa de los padres de familia del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) Número 80, para beneficio de 362 estudiantes y más de 300 productores agrícolas que diariamente transitan por la carretera para llegar a sus parcelas.
Al respecto, cabe señalar que, de acuerdo con la Secretaría de Obras Públicas (Seop) a cargo de Irazú Sarabia May, el proyecto de la ciclovía tiene una inversión superior a los 10 millones 500 mil pesos y consta de 9 mil 280 metros cuadrados de pavimentación, en beneficio directo de los más de cuatro mil 300 habitantes de Chunhuhub, entre mujeres y hombres.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que esta obra de movilidad, fruto de una añeja y sentida demanda, servirá para acortar las brechas de desigualdad, pero también para generar prosperidad compartida en la Zona Maya quintanarrorense.
¿No lo cree así, amable lector?