El de continuar trabajando de manera coordinada e institucional para sacar adelante el Tren Maya en Quintana Roo, es el que ayer refrendó el Gobernador Carlos Joaquín González al Presidente de la República,

Andrés Manuel López Obrador, durante un recorrido que ambos realizaron para supervisar las obras de este emblemático proyecto en la entidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe de la Nación arribó a Chetumal en un vuelo comercial y, posteriormente, en un helicóptero Bell 12 de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), se trasladó hasta el municipio de Tulum en donde se realizó una reunión en la que participaron, además del mandatario quintanarroense, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el General de División DEM, Luis Crescencio Sandoval González, y el director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons.
En este sentido, López Obrador y Joaquín González sobrevolaron el Tramo 5 Sur del Tren Maya, el cual abarca de Playa del Carmen a Tulum con una extensión de 59 kilómetros, siendo que, como se ha informado con oportunidad, para el mismo se plantea la construcción de una vía férrea electrificada, respetando el viaducto carretero existente y aprovechando el espacio actual entre este y las edificaciones, destacándose que la inserción del Tren Maya en el camellón de la carretera conllevará la ampliación de anchura insuficiente para dar cabida al proyecto que es de 15 metros aproximadamente.
Al respecto, cabe señalar que el primer mandatario mexicano y el jefe del Ejecutivo quintanarroense, durante su estancia en Tulum, también supervisaron el sitio donde se ubicará la estación del tren y el área que abarcaría la construcción del aeropuerto internacional del municipio.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la firme decisión, tanto del Presidente de la República como del Gobernador, de continuar avanzando hombro con hombro en la construcción del Tren Maya, hoy por hoy, uno de los proyectos más relevantes de las últimas décadas, el cual transformará la manera de movilizar personas y mercancías en la Península de Yucatán, y en todo el Sureste del país.
¿No lo cree así, amable lector?