El del Gobernador Carlos Joaquín González de garantizar que el próximo domingo los ciudadanos ejerzan su derecho al voto en un marco de total tranquilidad, es el que, sin lugar a dudas, cumplirá plenamente la Secretaría de Seguridad Pública

(SSP), a cargo de Lucio Hernández Gutiérrez, con el operativo que desplegará la Policía Quintana Roo en todo el Estado.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la corporación dispondrá de un estado de fuerza de aproximadamente dos mil 850 oficiales, quienes vigilarán las dos mil 250 casillas que se instalarán en los 11 municipios de la entidad, a fin de informar de inmediato a las autoridades correspondientes de cualquier conducta que pudiera configurarse como un delito electoral, con base en lo dispuesto por la normatividad vigente.
En este sentido, no se puede perder de vista que, a través de las cámaras de videovigilancia del Complejo de Seguridad C5 de Cancún, se realizará un monitoreo en tiempo real en el que los operadores podrán visualizar las incidencias relevantes el día de la elección, esto sin contar con que, además, estará a disposición de la población el número de emergencias 911, en caso de que se presente alguna situación ajena al desarrollo de los comicios en la que se requiera de apoyo prehospitalario o policiaco.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), además de que estará atenta de vigilar que los ciudadanos que asistan a las casillas lo hagan sin mayores contratiempos, también promoverá el cumplimiento irrestricto de las medidas dispuestas por las autoridades sanitarias para evitar los contagios por coronavirus (covid-19), como lo es el uso obligatorio de cubrebocas y de gel antibacterial, así como el mantener la sana distancia.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar que, con estas acciones y con toda su fortaleza institucional, la Policía Quintana Roo, en atención a las instrucciones precisas del Gobernador, abonará a que las y los quintanarroenses salgan a votar en un ambiente de fiesta cívica y, más importante aún, con la certeza de que su voluntad expresada en las urnas será plenamente respetada.
¿No lo cree así, amable lector?