Así fue el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política de la XVI Legislatura del Congreso del Estado (Jugocopo), Gustavo Miranda García, al señalar que la fuerza de la gente de Chetumal, así como el coraje y el ímpetu que los

mueve para salir adelante debería de ser ejemplo para el resto de Quintana Roo, a fin de que, con unidad, se puedan solucionar a todos los problemas que hoy enfrenta la sociedad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en el marco del 123 Aniversario de la fundación de Payo Obispo, hoy Chetumal, el antes citado indicó que como Frontera Sur del país, puerta de entrada a Centroamérica y tierra del primer mestizaje, la capital del Estado está llena de cultura, historia, centros arqueológicos y gente trabajadora que hace de este lugar un orgullo, de ahí la responsabilidad del Poder Legislativo de crear leyes que fortalezcan la calidad de vida de quienes habitan en esta parte de Quintana Roo.
En este sentido, el líder cameral reconoció que los habitantes de Chetumal no solamente se han levantado de los embates de la Naturaleza como el huracán “Janet” que azotó la ciudad el 27 de septiembre de 1955, sino también de las plagas y hasta de las malas administraciones de gobierno, llegando a convertirse en piedra angular para que Quintana Roo fuera declarado Estado Libre y Soberano en octubre de 1974.
Al respecto, el titular de la Jugocopo fue claro al afirmar que como depositaria de los Poderes del Estado, Chetumal debe recuperar su esplendor, no solo por haber sido un día el punto neurálgico del poder económico de Quintana Roo, sino porque hasta los años 90 fue visitada por cientos de personas provenientes de otras latitudes, con la certeza de que aquí podían encontrar cualquier producto libre de impuestos y disfrutar de la hospitalidad de su gente, hoy por hoy, uno de sus principales atractivos alrededor del mundo.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar el firme compromiso de Miranda García de trabajar desde el Congreso del Estado para que la justicia social, el desarrollo y el fortalecimiento de su economía vuelvan a hacer de Chetumal, el faro que dirige los destinos de Quintana Roo.
¿No lo cree así, amable lector?