Y en toda la extensión de la palabra, fue la recomendación que hizo el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo
(Canaco-Servytur) de Chetumal, Juan Jaime Mingüer Cerón, a las autoridades y a todos los prestadores de servicios de la capital del Estado, a fin de ofrecer un buen trato a los visitantes beliceños, toda vez que la derrama económica que generan resulta fundamental para la región.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado, al tiempo que recordó que el pasado lunes, luego de la reapertura de la frontera del vecino país con México, un total de 384 beliceños arribaron a Chetumal gastando en promedio 60 dólares estadounidenses cada uno, lo que dio un total 466 mil 790 pesos, señaló que el organismo a su cargo seguirá promoviendo que sus afiliados les ofrezcan descuentos y promociones en diversos rubros, como calzado, ropa, hospedaje y alimentos, a fin de alentar su pronto retorno.
En este sentido, el dirigente empresarial indicó que, en el transcurso de los próximos días, junto con representantes del sector empresarial del Sur del Estado, llámese hoteleros, restauranteros y demás, sostendrá reuniones con las autoridades aduanales para promover la buena atención a los visitantes beliceños, siempre dentro del marco de las leyes mexicanas, así como el respeto a sus franquicias de mercancía de consumo personal.
Al respecto, el titular de la Canaco-Servytur dijo que, de igual forma, se reunirá con la dirigencia del Sindicato Unico de Choferes de Automóviles de Alquiler (Suchaa), a fin de que los visitantes beliceños puedan disponer de un servicio de transporte en el que, además de que se les garantice su desplazamiento sin mayores contratiempos, también se les cobre lo justo.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Mingüer Cerón en cuanto a la imperiosa necesidad de que, en estos tiempos cruciales, se fortalezca la relación histórica que se tiene con el vecino país centroamericano, bajo el entendido de que, tanto sus habitantes como los chetumaleños, se necesitan mutuamente para salir adelante.
¿No lo cree así, amable lector?