Y en toda la extensión de la palabra, fue la Gobernadora del Estado,

Mara Lezama Espinosa, al señalar que no cesará en el afán de hacer que Chetumal, a 125 años de su fundación, recobre su brillo y esplendor como lo que es y seguirá siendo: La capital de Quintana Roo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo expresó que este primer Gobierno de la transformación profunda trabaja todos los días para que la ciudad tenga mejores servicios y sus habitantes puedan disfrutar de bienestar y de una prosperidad compartida que se refleje en sus bolsillos y en sus mesas.
En este sentido, la mandataria, al tiempo que reiteró que jamás permitirá que Chetumal deje de ser la capital del Estado, por lo que su administración continuará preservando el orgullo de la ciudad como cuna del mestizaje, pero, además, como recinto del primer Barrio Mágico de México, hasta donde llegará el progreso y la justicia social con el Tren Maya que atraerá inversiones históricas, invitó a todas y todos a sumarse al Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, para que tomados de la mano, juntos, sin que nadie se quede atrás, se sigan impulsando los cambios que vienen por delante para la entidad.
Al respecto, y ante el monumento erigido en honor al almirante Tomás Othón Pompeyo Blanco Núñez de Cáceres, ubicado en la Plaza del Centenario, frente al muelle fiscal, y después de escuchar un emotivo discurso de la presidenta municipal, Yensunni Martínez Hernández, Lezama Espinosa refrendó su compromiso de gobernar con el pueblo y para el pueblo, destacando que el 5 de mayo es un día para recordar nuestros orígenes, para reafirmar el compromiso con los descendientes de los fundadores y sus esposas, así como para continuar con el engrandecimiento de la ciudad.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que se vislumbra mucho éxito para Chetumal y el Sur del Estado con el Tren Maya, obra que no sólo impulsará el crecimiento y desarrollo, sino que se complementará con las zonas arqueológicas que todo el mundo tiene derecho a conocer y con la recuperación del invaluable patrimonio cultural de la región.
¿No lo cree así, amable lector?