La que por primera vez en la historia obtuvo la Fiscalía General del Estado (FGE) para capacitar a operadores del Sistema
de Justicia Penal y Público a nivel nacional, es la que ayer resaltó su titular, Oscar Montes de Oca Rosales.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el antes citado quien señaló que este logro es de suma importancia, ya que a través del Instituto de Formación Profesional e Investigación Jurídica, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), dependiente del Gobierno de México, incorporó a la FGE al Instituto de Formación Profesional e Investigación Jurídica Nacional de Instancias Capacitadoras en Seguridad Pública, siendo que, hasta el momento, se han brindado servicios a los Estados de Guanajuato y Tabasco.
En este sentido, el funcionario indicó que el SESNSP estableció que el registro otorgado a la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo tiene como objetivo recabar información general sobre las características, capacidades, instalaciones, organización administrativa y académica que permitan conocer los puntos de mejora y tiendan a estandarizar los procesos de profesionalización de los cuerpos de seguridad pública.
Al respecto, el Abogado del Estado dijo que, de acuerdo con lo estipulado por el Título Tercero, Capítulo III de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, referente al Programa Rector de Profesionalización, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo hoy cuenta con el equipamiento e infraestructura para la operación de las instalaciones de formación inicial y continua de los elementos en activo y de nuevo ingreso, lo cual, invariablemente, la pone a la vanguardia en la materia a nivel nacional.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por Montes de Oca Rosales en cuanto a que hoy la FGE no sólo está cumpliendo su compromiso de hacer valer la Ley, sino que su desempeño está estrictamente apegado a los más altos estándares nacionales en materia de capacitación, pensando ante todo en el beneficio de las y los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?