Los de la estricta disciplina financiera que desde el inicio de su administración ha ponderado el Gobernador Carlos Joaquín González,

a través de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), a cargo de Yohanet Torres Muñoz, son los que ayer resaltó la reconocida consultora Aregional, al confirmar que Quintana Roo presenta una reducción neta de sus pasivos a largo plazo durante 2020 del orden de los 733.2 millones de pesos.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en el estudio de dicha empresa titulado “Crece deuda estatal por pandemia”, se reconoce al Gobierno de Quintana Roo por presentar una reducción del 3.8 por ciento en sus pasivos a largo plazo, lo que implicó una importante disminución de la deuda pública durante 2020, pese a las adversidades que se tuvieron que enfrentar ante la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus (covid-19) ya no sólo en el Estado, sino en todo el país.
En este sentido, no se puede perder de vista que, como lo señalan los especialistas, a nivel nacional el crecimiento de la deuda de las entidades federativas fue de 2.2 por ciento, pero lo más significativo fue que muchas de estas solicitaron más crédito para solventar las necesidades que se les presentaron en materia de servicios de salud y para apuntalar la recuperación de sus actividades económicas, las cuales se vieron severamente afectadas por el impacto de dicho mal entre la población.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que, a pesar de la reducción que se observó en los ingresos propios, producto de los estímulos fiscales aplicados a los contribuyentes, y las afectaciones en las participaciones federales, mismas que activaron el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas, Quintana Roo se fijó como objetivo primordial el mantener la racionalidad en el ejercicio de los recursos públicos.
Con base en lo anterior, y ante esta nueva distinción, no queda más que reconocer que, pese a la complicada situación provocada por el coronavirus, el Estado, en vez de endeudarse, haya apostado a la austeridad y al gasto responsable para, por un lado, hacer frente a la pandemia, y por el otro, atender las necesidades más apremiantes de las y los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?