El que hoy priva en Quintana Roo para el pueblo maya, cuya voz pesa y está al centro de todas
las decisiones de la vida cotidiana, es el que, por enésima ocasión, destacó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa.
Y es que en el marco de la conmemoración del Día Nacional de la Cultura Maya (“U K’iinbesa’al U Noj K’iinil Maaya Miatsi”) en Felipe Carrillo Puerto, la titular del Ejecutivo hizo mención del Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, el cual, entre sus objetivos primordiales contempla el visibilizar nuestras raíces y, más allá, honrárlas portando lo que hacen las y los artesanos; promoviendo el urdido de hamacas, los tallados en madera y muchas más creaciones que obligan a que la Zona Maya ya no sólo sea un punto de paso, sino un ejemplo de bienestar, éxito y prosperidad compartida.
En este sentido, y con la presencia de 490 Dignatarias y Dignatarios Mayas de los cinco centros ceremoniales y las tres iglesias mayas del Estado, la mandataria informó que está muy avanzada la construcción de un nuevo hospital en Felipe Carrillo Puerto, de 60 camas, el que por primera vez en la historia tendrá un tomógrafo, densitometría y rayos X, siendo que, además, ya se autorizó la creación de un espacio de parto intercultural para las mujeres.
Al respecto, Lezama Espinosa, al tiempo que dio a conocer que la Puerta al Mar también es una realidad, y está a punto de ser inaugurada, encabezó la entrega de apoyos a las y los representantes de los centros ceremoniales de Chancah Veracruz, La Cruz Parlante, Tixcacal Guardia, Chumpón y Tulum, así como al los de las iglesias de X-Yatil, Yaxley y Kantunilkín, reforzando una tradición que desde hace más de 25 años reconoce y respalda a quienes resguardan la vida comunitaria en dichas localidades.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a su entera voluntad de honrar en todo momento a quienes mantienen vivas las tradiciones, la espiritualidad y la identidad del pueblo maya.
¿No lo cree así, amable lector?