Piloto sufre infarto a gran altura
LISBOA, 25 de mayo.- Momentos de tensión se vivieron a bordo de un avión comercial que
cubría la ruta entre Tenerife y Birmingham, luego de que uno de los pilotos sufriera un presunto infarto mientras la aeronave se encontraba volando a más de nueve mil metros de altura. El incidente obligó a activar protocolos de emergencia y desviar el vuelo hacia la ciudad de Oporto, en Portugal, donde equipos médicos ya esperaban en pista para auxiliar al comandante.
De acuerdo con reportes difundidos por medios europeos, el incidente ocurrió durante el trayecto del vuelo LS1266 de la aerolínea británica Jet2, que transportaba alrededor de 220 pasajeros con destino al Reino Unido. Según la información preliminar, el piloto comenzó a sentirse mal en pleno vuelo, lo que provocó movilización inmediata entre la tripulación y personal de cabina.
Mientras el copiloto tomaba el control de la aeronave para continuar la operación de manera segura, sobrecargos solicitaron apoyo médico entre los pasajeros para intentar asistir al comandante afectado. Algunas personas con conocimientos sanitarios habrían colaborado durante la emergencia mientras el avión modificaba su ruta para aterrizar de manera prioritaria en territorio portugués.
La aerolínea confirmó posteriormente que el desvío se realizó debido a que uno de los pilotos presentó una emergencia médica durante el vuelo. La compañía aseguró que en ningún momento estuvo comprometida la seguridad de los pasajeros y destacó la actuación del resto de la tripulación durante la situación ocurrida en el aire.
El avión logró aterrizar sin incidentes en el aeropuerto de Oporto, donde servicios de emergencia ya se encontraban preparados para intervenir inmediatamente después del descenso de la aeronave. Paramédicos ingresaron rápidamente para atender al piloto y posteriormente trasladarlo a un hospital de la ciudad portuguesa.
Hasta ahora, la aerolínea no ha dado a conocer detalles oficiales sobre el estado de salud del comandante, aunque medios internacionales señalaron que el episodio estaría relacionado con un presunto infarto sufrido durante el trayecto aéreo. Los pasajeros permanecieron dentro del avión durante varias horas mientras la compañía organizaba la continuación del viaje hacia Birmingham.
Posteriormente, la aerolínea trasladó a otro piloto desde Manchester para completar la tripulación y permitir que el vuelo retomara su ruta original.
Algunas versiones difundidas por medios británicos señalaron que los viajeros habrían sufrido retrasos superiores a 10 horas antes de poder continuar su trayecto hacia Reino Unido. A pesar de ello, la empresa reiteró que los protocolos de seguridad funcionaron correctamente y permitió disculpas por las afectaciones ocasionadas a los pasajeros.
Las aerolíneas comerciales cuentan con protocolos específicos para actuar en caso de que un piloto presente problemas médicos durante una operación aérea. En la mayoría de los vuelos, los copilotos están capacitados para asumir completamente el control de la aeronave si ocurre una emergencia con el comandante principal.
Además, las tripulaciones pueden solicitar apoyo médico entre pasajeros, activar comunicación prioritaria con torres de control y realizar aterrizajes de emergencia en aeropuertos cercanos dependiendo de la gravedad del incidente.
Especialistas en aviación señalan que este tipo de situaciones son poco frecuentes, aunque forman parte de los escenarios contemplados en los entrenamientos de seguridad aérea y simulaciones operativas realizadas por pilotos comerciales.