La de un espacio que por años permaneció en el abandono y que hoy se proyecta
como una infraestructura clave para la salud pública, es la que anunciaron la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, y el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, al confirmar que el antiguo Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” se convertirá en el nuevo Hospital Materno Infantil de Cancún.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el inmueble, inaugurado en 1980 y fuera de operación desde 2017, será transformado en un complejo médico moderno que beneficiará a más de 620 mil habitantes del Norte de Quintana Roo.
En este tenor, la mandataria estatal destacó que este proyecto responde a la esencia del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, al recuperar espacios públicos para ponerlos al servicio de la gente, reducir traslados, descongestionar otros centros hospitalarios y mejorar la calidad de la atención médica, bajo un enfoque humanista y con corazón feminista.
Al respecto, Alejandro Svarch subrayó que el nuevo hospital contará con tres niveles y más de 11 mil metros cuadrados de construcción, con infraestructura médica especializada que incluye consultorios, camas censables y no censables, quirófanos, laboratorio, rayos X, mastografía, ultrasonido, terapia intensiva y áreas de enseñanza, consolidando un modelo de atención integral.
Asimismo, Mara Lezama resaltó que este proyecto es resultado del trabajo coordinado entre el Gobierno del Estado y la Federación, una alianza que permite avanzar hacia un sistema de salud más justo, en la que la atención médica deje de ser un privilegio y se garantice como un derecho para todas y todos.
Cabe destacar que la recuperación del antiguo hospital forma parte de una política pública orientada a rescatar espacios abandonados y devolverles una función social, priorizando el bienestar colectivo y el acceso equitativo a servicios esenciales.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar que transformar el abandono en oportunidad es también una forma de hacer justicia social y de construir un futuro con mayor bienestar para Quintana Roo.
¿No lo cree así, amable lector?