Así fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al señalar
que construir una escuela no es cualquier cosa, ya que es abrir la puerta a nuevas oportunidades y darles un espacio a los infantes y jovenes donde puedan aprender, convivir, crecer; donde puedan soñar en grande y llegar tan alto como se lo propongan.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo, al inaugurar la secundaria técnica número 43 “Kusamil”, en Cancún, acompañada de las y los alumnos, padres de familia, maestras y maestros, así como de personal administrativo, develó la placa conmemorativa de este nuevo edificio, cuya primera piedra se puso el 6 de agosto pasado, subrayando que la construcción y equipamiento de este plantel es el resultado de los trabajos realizados por el Instituto de Infraestructura Física Educativa de Quintana Roo (Ifeqroo), que encabeza Aldo Andrés Castro Jiménez, con una inversión de 54.2 millones de pesos, siendo diseñado bajo el Nuevo Modelo Educativo de la 4T, que prioriza espacios dignos, seguros e inclusivos para las y los estudiantes.
En este sentido, cabe señalar que la escuela tiene 106 paneles solares, aulas, domo con cancha de usos múltiples, talleres y laboratorios, servicios de luz y agua, así como una plaza cívica, y es así como la mandataria refrendó su compromiso con una educación que impulse el bienestar, la prosperidad compartida y reduzca las brechas de la desigualdad.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que esta obra recibió el distintivo de “Inversión Educativa Verificada- Infraestructura Transparente”, otorgado por el Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales de Quintana Roo (Idaipqroo), en reconocimiento a la rendición de cuentas y el uso eficiente de los recursos del pueblo.
Con base en lo anterior, y dado que este plantel beneficiará actualmente a 160 estudiantes, 80 por turno, garantizando el derecho a una educación pública y de calidad en la zona, justo es reconocer el firme compromiso de la Gobernadora de cumplir con la disposición de la Ley de que todo nuevo edificio escolar cuente con su domo, punto de encuentro para el deporte, la cultura y la convivencia social, beneficiando no sólo a las y los alumnos, sino también a las familias y vecinos de la comunidad, fortaleciendo así el tejido social y promoviendo el desarrollo integral de Quintana Roo.
¿No lo cree así, amable lector?