Y en toda la extensión de la palabra, fue la reunión que sostuvo ayer la Gobernadora del Estado
, Mara Lezama Espinosa, con el director general del Hospital Regional Mérida del ISSSTE, Omar Bermúdez Ferro, en aras de regionalizar el Centro de Trasplantes de Organos y Tejidos, con capacitación y certificación médica especializada, así como impulsar una campaña de reconstrucción mamaria con programas integrales de rehabilitación a favor de las y los derechohabientes de Quintana Roo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo y el equipo del Sector Salud recibieron al antes citado, junto con parte de la estructura administrativa de la institución, quien arribó a la entidad para poner al servicio de las y los quintanarroenses los servicios que brinda dicho nosocomio, el cual recibe y atiende a pacientes de 5 Estados del Sureste del país.
En este tenor, no se puede perder de vista que durante el transcurso de esta reunión de trabajo, además que se anunciaron importantes avances para fortalecer los servicios de alta especialidad, entre estos la próxima realización de un trasplante de corazón a una paciente quintanarroense, un hecho de alta relevancia médica, se presentó una agenda conjunta de colaboración interinstitucional que incluye la ampliación de los servicios de diagnóstico avanzado, cirugía y atención oncológica, así como la modernización de equipos de tomografía y resonancia magnética para mejorar la capacidad de atención para los pacientes de los 11 municipios del Estado.
Al respecto, Lezama Espinosa destacó que estos acuerdos fortalecerán al Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, mediante el cual se busca garantizar a los habitantes el acceso universal a una salud digna, eficiente y con sentido humano.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar los alcances de este encuentro, el cual fortalecerá la atención de tercer nivel para las y los quintanarroenses de los 11 municipios, con la garantía de recibir una atención de calidad y, más importante aún, humana.
¿No lo cree así, amable lector?