La laboral, largamente esperada y hoy convertida en realidad para quienes durante
años han sostenido los programas de vacunación en Quintana Roo, es la que una vez más impulsó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al encabezar la entrega de 70 basificaciones a personal eventual de la Secretaría Estatal de Salud (Sesa), en un acto que refrenda el carácter humanista y social de su administración.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, esta acción representa mucho más que un trámite administrativo, pues significa estabilidad, certeza y reconocimiento para mujeres y hombres que han dedicado su vocación a cuidar la salud de la población, recorriendo comunidades, tocando puertas y cumpliendo metas de cobertura en todo el territorio estatal.
En este tenor, la mandataria estatal subrayó que la basificación forma parte del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, al dignificar el trabajo del personal de vacunación y garantizar mejores condiciones laborales, prestaciones y seguridad para sus familias, con recursos que provienen del pueblo y regresan al pueblo.
Al respecto, Mara Lezama destacó que este Gobierno humanista con corazón feminista reconoce el esfuerzo, la capacidad y los años de servicio de quienes han estado en la primera línea de atención, consolidando un sistema de salud más justo, más humano y más digno, en el que nadie se queda atrás.
No es menor señalar que para cubrir salarios y prestaciones del personal basificado se contempla una inversión anual superior a los 29 millones de pesos, lo que refleja una planeación responsable y una decisión política orientada a fortalecer los servicios de salud desde su base: El capital humano.
Asimismo, el secretario de Salud, Flavio Carlos Rosado, reconoció que este logro es resultado de una administración que entiende que la transformación también se construye dignificando a quienes sostienen los servicios públicos, brindando tranquilidad a los hogares y certeza a las familias quintanarroenses.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar que cuando se reconoce el trabajo de quienes cuidan a la población, se fortalece no sólo el sistema de salud, sino el tejido social en su conjunto.
¿No lo cree así, amable lector?