Es la que, de forma por demás atenta, hizo la Gobernadora del Estado,
Mara Lezama Espinosa, a las y los quintanarroenses, en el marco de la conmemoración del Día de la Nación Pluricultural, a fin de reconocer con orgullo las raíces milenarias y la riqueza de la diversidad cultural que define a la entidad y a todo México.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo fue clara al afirmar que México es una gran casa donde caben todas las culturas, todos los acentos y todas las formas de entender el mundo, ya que es un país de la transformación que celebra con orgullo lo que somos: Una tierra de raíces diversas, de lenguas vivas y de pueblos que resisten cualquier adversidad para salir siempre adelante.
En este sentido, la mandataria subrayó que la verdadera fuerza de la Nación proviene de su identidad pluricultural y de las historias, tradiciones, danzas, bordados y saberes que han sobrevivido gracias a la determinación de los pueblos originarios.
Al respecto, Lezama Espinosa, al tiempo que fue clara al afirmar que las razas no existen, sino las culturas, y por eso es que se construye una sociedad más justa, que abraza sus raíces y mira al futuro con respeto y esperanza, hizo un homenaje a los pueblos originarios y afromexicanos, en especial a la gran cultura maya, a cuyos descendientes reconoció como guardianes de una historia milenaria que sigue viva en las comunidades de Quintana Roo por su sabiduría, su dignidad y su papel en la construcción de un México y de un Quintana Roo más humano, más empático y más solidario.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que la transformación en Quintana Roo avanza hacia una sociedad que valora la diversidad, pero sobre todo, que la convierte en motor de unidad y de progreso.
¿No lo cree así, amable lector?