Lo mismo que absoluto y enteramente sincero, fue el respaldo que la Gobernadora del Estado,
Mara Lezama Espinosa, le brindó a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en la celebración de los 7 años de la Cuarta Transformación en el país.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo, desde un Zócalo prácticamente a reventar, resaltó la trascendencia histórica del proyecto hoy consolidado por la Jefa de la Nación, ya que representa un parteaguas en la vida social y política de nuestro país, de ahí la importancia de celebrar.
En este sentido, la mandataria quintanarroense sostuvo que hoy se celebra la llegada de un movimiento que pone al pueblo en el centro de las políticas públicas, y es así como en los últimos siete años se han registrado profundos cambios en las estructuras económicas, jurídicas, ideológicas, políticas y culturales, todas orientadas al bienestar y la felicidad de la población.
Al respecto, Lezama Espinosa calificó la 4T como una revolución pacífica del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, cuyos logros están a la vista, llámese la salida de más de 13 millones de personas de la pobreza, la reducción de la desigualdad, la ampliación de la educación pública, el fortalecimiento del sistema de salud y el rescate de instituciones como Pemex y los organismos dedicados a la vivienda social.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a la relevancia del hecho histórico de que, hace un año, México eligió a su primera mujer Presidenta, Claudia Sheinbaum, quien llegó al poder de la mano de un liderazgo excepcional y fuera de serie, el de todas y cada una de las mujeres.
¿No lo cree así, amable lector?