Así fue lo que sucedió ayer en la Explanada de la Bandera de Chetumal,
luego de que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada de la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, decidió dar un paseo por este emblemático sitio, a fin de convivir con numerosas familias que, como cada fin de semana, acuden ahí a pasar un momento por demás agradable frente a la Bahía.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la Jefa de la Nación, con la sencillez que la caracteriza, no dudó en saludar a decenas de personas que se le acercaron para saludarla o tomarse la foto, lo cual, indudablemente, es una muestra de la cercanía que mantiene con la gente y, más importante aún, del cariño que le tiene a las y los chetumaleños.
En este sentido, y al agradecer a la titular del Ejecutivo Federal por este histórico acontecimiento, la Gobernadora le reconoció su entera disposición para seguir siendo luz y esperanza para Chetumal y todo Quintana Roo con la franqueza y el firme compromiso que la mueve para ejercer el poder de la mano del pueblo.
Al respecto, no se puede perder de vista que totalmente relajada, luego de una intensa gira por la región, la Presidenta de México disfrutó de una tarde inmejorable, con un clima excelente, y convivió alegremente con todas y todos los ahí presentes, dejando en claro su agradecimiento por el cariño que le brindaron de forma sincera, directa y siempre con una sonrisa.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que hechos como este son los que demuestran que para personas como la Jefa De la Nación los estratos no existen, es igual a todos, ya que su sensibilidad y humildad están a toda prueba, sobre todo cuando se trata de pasar un momento agradable con quienes insistimos, no solo le demostraron su aprecio, sino que la invitaron a regresar lo más pronto posible a esta que es su casa: Chetumal.
¿No lo cree así, amable lector?