Así fue la iniciativa que presentó ayer el senador de la República por Quintana Roo
, Eugenio Segura Vázquez, a fin de cambiar la realidad de millones de trabajadores independientes en México.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, dicha propuesta fue turnada a la Comisión del Trabajo del Senado de la República, a fin de reconocer los derechos laborales y garantizar condiciones dignas para quienes desempeñan actividades económicas o profesionales sin un vínculo de subordinación con un patrón, siendo que el legislador quintanarroense resaltó que la misma pretende elevar a rango constitucional el reconocimiento de los derechos de las y los trabajadores independientes en todo el país, máxime cuando uno de cada cuatro pertenece a este sector.
En este sentido, no se puede perder de vista que la reforma al Artículo 123 de la Constitución busca subsanar esta omisión histórica, dando a los trabajadores independientes el derecho a seguridad social, condiciones laborales dignas, capacitación, salud y asociación, subrayando que con esto se fortalecería su protección jurídica, brindando certeza normativa y alineando el marco legal con los estándares internacionales recomendados por la Organización Internacional del Trabajo, ya que en la actualidad, estos trabajadores no cuentan con un respaldo que garantice sus derechos laborales y sociales.
Al respecto, tampoco se puede perder de vista que, con esta reforma, Eugenio Segura apuesta a asegurar que los trabajadores independientes, como lo son los tianguistas, cuya labor es vital en Quintana Roo y en todo el país, también puedan acceder a mejores condiciones para mejorar su nivel de vida y el de sus familias.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Eugenio Segura en cuanto a que no cesará en el esfuerzo de legislar por la construcción y dignificación de los derechos laborales de los trabajadores independientes con cuatro rubros clave: Seguridad social, condiciones laborales dignas, capacitación y protección social.
¿No lo cree así, amable lector?