Las condiciones dignas y profesionales para las y los elementos policiacos
del municipio de Felipe Carrillo Puerto, con el anuncio de la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, de la construcción de una base de seguridad en la que se invertirán 26 millones de pesos, como parte de una estrategia que pone al factor humano en el centro de la política pública.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, esta obra no es un hecho aislado ni una ocurrencia de coyuntura. Se integra a un programa estatal de construcción y rehabilitación de cinco bases policiales en puntos estratégicos de Quintana Roo, que abarcan municipios como Puerto Morelos, Othón P. Blanco, Bacalar y Tulum, con una inversión global cercana a los 78 millones de pesos.
En este tenor, la Gobernadora dejó claro que fortalecer la seguridad no sólo implica patrullas o equipamiento, sino dignificar a quienes diariamente salen a proteger a la población. Por ello la nueva base contará con un edificio administrativo moderno, con punto de monitoreo inteligente, área administrativa, sala de permanencia, recepción, site de comunicaciones, depósito de armamento y sanitarios para mujeres y hombres.
Asimismo, el proyecto contempla espacios para el descanso y bienestar del personal operativo. Dormitorios completamente equipados para 44 mujeres y 66 hombres, áreas de convivencia, sala de visitas, espacios de descanso, comedores, cocina, sanitarios y lavandería.
Y es que esta infraestructura permitirá mejorar el despliegue y control de las labores policiales en la extensa zona rural del municipio, protegiendo actividades agrarias, fortaleciendo el comercio regional y brindando mayor certeza a las comunidades.
Cabe destacar el mensaje político y social: La seguridad también es justicia social cuando llega a territorios históricamente olvidados, cuando se construye desde la planeación y no desde la improvisación, y cuando se entiende que la paz se sostiene con presencia institucional permanente.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que en Quintana Roo se está dejando atrás la simulación para avanzar hacia una estrategia de seguridad con rostro humano, inversión real y visión territorial, en la que nadie se quede atrás.
¿No lo cree así, amable lector?