Así fue el día de ayer para casi 500 niñas y niños, desde bebés hasta pequeñitos de preescolar
de los Cendi 1 y 2 de Chetumal, luego de que la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, les entregó sus respetivos domos completamente nuevos, construidos con una inversión de más de 3.7 millones de pesos de dinero del pueblo que regresó al pueblo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, durante una visita y un recorrido en las instalaciones del Cendi 2, acompañada de la presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa, la titular del Ejecutivo dijo ante padres y madres, así como el personal que atiende a la niñez, que ahora tienen un espacio seguro donde podrán jugar, aprender, correr, bailar, hacer ejercicio y convivir sin preocuparse por el Sol o por la lluvia.
En este tenor, la mandataria fue clara el señalar que hace muchos años que nadie invertía en serio en estos centros de atención, y es así como el 1 tiene más de 40 de servicio y el 2, casi 17, y durante mucho tiempo estuvieron esperando que alguien los volteara a ver, de ahí que, al día de hoy, sus alumnas y alumnos ya no estén solas ni solos, ya que hay un Gobierno presente que escucha, que actúa en territorio y que cumple.
Al respecto, Lezama Espinosa expuso que, además, se han invertido 1.8 millones de pesos en la rehabilitación y equipamiento de estos centros para atender bien y mejor a los casi 500 infantes, para hacer un total de 5.5 que se enmarcan en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo y forman parte del proyecto estatal que contempla la edificación de mil 109 domos en todas las escuelas públicas de la entidad, mismo que está a cargo de la Secretaría de Obras Públicas (Seop) en coordinación de la Secretaría de Educación (SEQ) y del Instituto de Infraestructura Física Educativa del Estado de Quintana Roo (Ifeqroo).
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar el sincero agradecimiento que hizo la Gobernadora a todo el personal de los Cendi, a las maestras, cuidadoras, médicos, psicólogas, trabajadoras sociales, y a todo el equipo que todos los días atiende a las niñas y los niños quintanarroenses con un alto sentido de responsabilidad y con mucho amor.
¿No lo cree así, amable lector?