El de acceder a la educación sin que la falta de recursos sea un obstáculo, es el que
volvió a poner en el centro de la agenda pública la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al encabezar en Cancún la entrega de 374 tarjetas de la beca universal de educación básica “Rita Cetina”, nivel secundaria, fortaleciendo así la justicia social y el combate al abandono escolar en Quintana Roo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, este apoyo directo a las familias no distingue colores, apellidos ni municipios, y responde a una convicción clara: Garantizar que niñas, niños y adolescentes permanezcan en las aulas durante una de las etapas más sensibles de su formación académica y personal.
En este tenor, la mandataria estatal subrayó que la beca “Rita Cetina” representa mucho más que un apoyo económico, pues se trata de una herramienta de igualdad que busca cerrar brechas históricas y evitar que la falta de recursos empuje a las y los estudiantes a abandonar sus estudios, reafirmando que la educación pública es la base del bienestar y el desarrollo.
Al respecto, Mara Lezama destacó que este programa forma parte del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo y se sustenta en un Gobierno humanista con corazón feminista, que escucha, cumple y da la cara, colocando a las personas en el centro de las decisiones públicas y gobernando desde el territorio, no desde el escritorio.
Cabe destacar que la beca universal “Rita Cetina” beneficia a más de 73 mil estudiantes de secundaria en el Estado, lo que representa más del 92 por ciento de la matrícula estatal, con una cobertura que seguirá ampliándose durante este 2026 para integrar a más alumnas y alumnos.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que la entrega de tarjetas en la secundaria “José Guadalupe Posada” se convierte en un reflejo del impacto territorial de esta política pública, en la que la educación deja de ser un privilegio y se reafirma como un derecho garantizado para todas y todos.
¿No lo cree así, amable lector?